Todos los artículos
    Diseño web7 min

    ¿Cuánto cuesta una página web? Lo que de verdad marca el precio

    Dueña de un pequeño horno artesanal de Mallorca revisando el diseño de su página web en un portátil

    «¿Cuánto cuesta una página web?» es la primera pregunta de casi cualquier negocio que quiere estar en internet. Y la respuesta honesta es que depende, porque bajo la misma palabra —web— caben proyectos muy distintos.

    En lugar de darte una cifra que no significa nada sin contexto, aquí tienes los factores que realmente mueven el precio, para que sepas comparar presupuestos y detectar los que esconden costes.

    1. Alcance: cuántas páginas y qué tienen que hacer

    No es lo mismo una web de una sola página para presentar un servicio que una web con catálogo, reservas o tienda online. Cada funcionalidad añade diseño, desarrollo y pruebas.

    Antes de pedir presupuesto, define qué debe conseguir la web: recibir llamadas, generar formularios, aceptar reservas o vender directamente. El objetivo determina el alcance, y el alcance determina el precio.

    2. Diseño a medida o plantilla

    Una plantilla es más rápida y barata, pero tu web se parecerá a otras y te limitará cuando quieras cambiar algo. Un diseño a medida cuesta más y refleja tu marca y tu forma de vender.

    Ninguna opción es mala por sí misma: la plantilla tiene sentido cuando necesitas presencia rápida, y el diseño propio cuando la web es tu principal canal de captación.

    3. Los textos y las fotos: el coste invisible

    Es la partida que más presupuestos infravalora. Si tú entregas los textos y las imágenes, el proyecto es más barato; si los tiene que crear la agencia, se suma trabajo de redacción, fotografía o banco de imágenes.

    Ojo, además, con los proyectos que se paralizan meses porque el contenido nunca llega: el coste real acaba siendo mayor.

    4. Idiomas

    En Mallorca es habitual necesitar la web en español e inglés, a veces también en alemán o catalán. Cada idioma añade traducción, revisión y configuración técnica (etiquetas hreflang, menús, formularios).

    Merece la pena si una parte real de tu clientela busca en ese idioma; no si lo añades «por si acaso».

    5. SEO: incluido o no incluido

    Una web puede quedar preciosa y no aparecer en Google. Pregunta siempre si el presupuesto incluye estructura orientada a búsquedas, títulos y descripciones únicas, velocidad, datos estructurados y contenido pensado para posicionar.

    Es la diferencia entre tener un folleto digital y tener un canal que trae clientes.

    6. Lo que viene después: dominio, hosting y mantenimiento

    La web no termina el día que se publica. Hay costes recurrentes que conviene tener claros desde el principio:

    • Dominio y hosting o alojamiento
    • Actualizaciones y copias de seguridad
    • Cambios de contenido, nuevas secciones o promociones
    • Medición: analítica, formularios y seguimiento de conversiones

    Preguntas que deberías hacer antes de firmar

    Un buen presupuesto responde a todas estas sin rodeos:

    • ¿Qué páginas incluye exactamente y qué pasa si necesito una más?
    • ¿Quién escribe los textos y quién aporta las fotos?
    • ¿La web será mía y podré editarla sin depender de nadie?
    • ¿Incluye configuración SEO básica y analítica?
    • ¿Qué coste fijo tendré cada mes o cada año?
    • ¿Qué plazo de entrega hay y de qué depende?

    7. Cómo gastar menos sin renunciar a lo importante

    Un pequeño negocio de Mallorca casi nunca necesita todo el primer día. El proyecto más barato no es el del presupuesto más bajo, sino el que sale a la calle con las páginas que generan contactos y crece después con el dinero que trae la propia web.

    En la práctica eso significa empezar por el servicio que más vendes, una página por cada servicio con el que quieras que te encuentren, un formulario o sistema de reservas que funcione bien en el móvil y fotos propias en lugar de banco de imágenes. El catálogo, la tienda, la zona de clientes o el blog pueden esperar a que la primera versión se esté pagando sola.

    Un consejo más: deja por escrito cuántas rondas de revisión incluye el presupuesto y cuánto cuesta un cambio de alcance. La mayoría de desvíos en proyectos pequeños no vienen del diseño, vienen de decisiones tomadas a mitad de camino que nadie había presupuestado.

    Preguntas frecuentes

    ¿Es mejor una web barata al principio y mejorarla después?

    Puede funcionar si desde el inicio se construye sobre una base ampliable. El problema aparece cuando la web barata no se puede editar ni crecer, y hay que rehacerla entera al cabo de un año.

    ¿Cuánto se tarda en tener la web lista?

    El diseño y el desarrollo suelen ser la parte más previsible; lo que más alarga los proyectos es la entrega de contenidos y las rondas de revisión. Con textos y fotos preparados, los plazos se acortan mucho.

    ¿Necesito tienda online?

    Solo si vas a vender productos de forma habitual. Muchos negocios de servicios rinden mejor con una web de captación bien hecha y un buen formulario o sistema de reservas.

    ¿Quieres un presupuesto claro para tu web?

    Cuéntanos qué necesita tu negocio y te preparamos una propuesta detallada, sin partidas escondidas.

    Sigue leyendo